Robots

Desnaturalización: la amenaza de la tecnología

La tecnología ha reemplazado nuestra conexión afectiva y psicológica con la naturaleza y con los demás. La sociedad moderna se enfrenta a una amenaza de desnaturalización absoluta

Para las culturas antiguas, la realidad estaba revestida de un sentido mistérico, arcano y profundo, que encerraba los secretos de la religión tanto como de la filosofía: el hombre antiguo vivía “maravillado” frente a los misterios inalcanzables a la sola fuerza de su razón. El sabio Platón afirmaba que “el principio de la filosofía es el asombro”: las preguntas comienzan allí donde se roza el límite de los secretos.

Este punto de partida especulativo, es decir, filosófico, tenía para las sociedades antiguas implicancias muy importantes, que afectaban incluso la vida cotidiana y doméstica. Porque el desconocimiento de los misterios conllevaba el culto a la tradición, a la autoridad, a los “venerables”: ellos tenían las respuestas; sólo ellos eran capaces de de-velar (quitar el velo) a la realidad; sus discípulos, en cambio, tenían como instrumentos frente al mundo, sólo el asombro y las preguntas. Pero, por lo mismo, la vida de las personas era apertura y trascendencia, del yo al otro, y con el otro, a la realidad que los rodeaba.

Desnaturalización y tecnología

La vida moderna, en cambio, y junto a sus avances tecnológicos, nos ha impuesto una sutil inversión de esta forma mentis, es decir, de esta mentalidad y disposición espiritual frente a las cosas. La tecnología, para los modernos, se ha convertido en el puente de contacto con la realidad, pero, en rigor, ella nos ha “des-naturalizado”: nuestra asociación ya no es con el bello paisaje, sino con la pantalla que lo representa. Y la preocupación es: ¿cuál es el efecto de esta disociación en nuestra vida emocional y social? ¿Estamos frente a una verdadera amenaza de desnaturalización por la tecnología?

La tecnología, para los modernos, se ha convertido en el puente de contacto con la realidad, pero, en rigor, ella nos ha “des-naturalizado”

La tecnología se ha vuelto un puente vital e inevitable. Actualmente, y en el marco de la crisis desatada por el Covid-19, la economía del mundo hace un giro hacia los canales tecnológicos, y así el mundo busca la salvación material a través de medios virtuales. Sin embargo, la coyuntura actual, sin dudas única en su tipo en la historia, produce otros giros y conversiones a la virtualidad: la conversión de los afectos, la conversión de la amistad, de la familia, de la propia religión. De la educación.

Pensemos en la tensión que se ha impuesto al mundo, entre lo mistérico, y lo apariencial; es decir, entre los misterios que encierra la naturaleza y las honduras existenciales de la vida humana, frente a la visualización máxima a través de una representación, de una imagen, de una apariencia. Cuando vemos un paisaje, o recorremos un museo, o navegamos un mar, no recibimos la frescura del aire, ni el esplendor del arte, ni la salinidad embriagadora de ningún mar: sólo percibimos una imagen visual.

Una amenaza afectiva y psicológica

La tecnología nos ha impuesto una paradoja afectiva y psicológica: por una parte, nos ha dado el acceso a regiones insospechadas del mundo y de la sociedad; pero por otra, nos ha bloqueado el acceso a la realidad, y la ha suplantado por su imagen. La virtualidad toma tal posesión de la realidad, que, si no lo advertimos, acabamos enteramente consumidos por un artificio, por una suplantación que puede ser muy útil a los efectos comerciales, pero que de manera alguna puede serlo a los afectos, a la amistad, a la espiritualidad. Allí radica la principal amenaza de desnaturalización que la tecnología podría estar causando en nuestra sociedad.

La imagen del maestro, jamás podrá suplantar al maestro; tanto como la imagen de la madre jamás podrá suplantar a la madre, y podremos tener todas las fotos de nuestra madre; y podremos conservar vídeos de nuestra madre; y podremos tener nuestros más frescos recuerdos de la sonrisa de nuestra madre. Pero la madre ausente, ya no puede abrigarnos con su calor.

La tecnología nos mantiene más conectados que nunca, pero ¿no estaremos siendo des-naturalizados? Debemos permanecer alertas para poder aprovechar los beneficios de la tecnología sin permitir que su amenaza de desnaturalización se vuelva una realidad.

1 comentario en “Desnaturalización: la amenaza de la tecnología”

  1. Pingback: La educación virtual deshumaniza y perjudica a largo plazo

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Ir arriba