¿Emprendedores Sin Techo durmiendo en la calle?

¿Emprendedores Sin Techo durmiendo en la calle?

Andrew Funk es el precursor de este movimiento solidario que empodera a personas que duermen en la calle y las acompañan en su nueva vida a través de sus talentos

Fue en el Máster de Emprendedores, en el desarrollo de nuevas iniciativas digitales y colaborativas a través de la red, dónde en una clase de nuevos emprendedores, debíamos desarrollar nuestro proyecto y hacerlo viable, dónde escuché por primera vez esta iniciativa que me pareció revolucionaria.

Homeless Entrepreneurs, Emprendedores Sin Techo, salió como ejemplo de desarrollo de un proyecto de la nada, a través la tecnología digital y las redes sociales que a raíz de un problema, una situación consiguió un gran éxito.

Más tarde busqué más información en la red, la idea me pareció totalmente transmutadora y a través de nuestra psicóloga de referencia Family Life Coach Sandra López Barbeiro, hablamos mucho más del tema hasta que conseguí sentarme una tarde de verano en Hostafrancs, Barcelona, con Andrew Funk y acabar de descubrir esta maravillosa tribu de emprendedores, sus valores, sus orígenes y sus objetivos. Un ejemplo para muchos.

Venía de una mala racha, la morosidad en efecto dómino nos arrastró a una situación dónde nunca nos hemos merecido estar, ni nosotros ni muchos compañeros, nos acostumbra a pasar a los emprendedores pioneros que vamos por delante y recibimos el bofetón los primeros, esto también es un aprendizaje que se valora en todos los lugares del mundo excepto aquí, para levantarse con más fuerza y continuar el camino. Comía cada día en un comedor social, de la parroquia, era agosto, fui a servicios sociales a pedir ayuda y me dijeron que volviera en cuatro meses en noviembre, parece ser que en verano nadie necesita ayuda social.

Anímicamente estaba por los suelos, al mediodía comía lo que había en el comedor social y en la noche bebía para conseguir acallar la olla de grillos incesante de mi mente locamente creativa y positiva. Ese comedor social me abrió los ojos, descubrí como funciona el sistema de una mal llamada solidaridad asistencialista, pero lo mejor fueron algunas de las personas con las que compartí comida y charlas en el comedor durante esos días. Nos explicamos nuestras vidas como si nos conociéramos de toda la vida, ya veníamos de vuelta de muchas cosas y mucha gente. Algunos estábamos en bucle, como yo en ese momento, necesitábamos una palanca dónde agarrarnos y volver al sistema, volver a empezar, pero el propio sistema, en este caso asistencialista, no te aporta las herramientas rápidas, para poder volver y reinsertarte, provocando una caída más y más profunda.

Algunos de ellos no vibraban en esa frecuencia, les emergía una fuerza interior inagotable, una positividad desesperante. Su objetivo cada día era encontrar esa palanca que les devolviera su vida, su trabajo, su oportunidad, algo o alguien que les tendiera la mano a una vida mejor. Recuerdo uno de ellos que comía con nosotros y se iba rápido a buscar esa oportunidad ya que a media tarde debía ser de los primeros para poder tener cama en un albergue municipal y poder lavar la ropa. Poder descansar, afeitarse, ducharse y tener ropa límpia para las entrevistas de trabajo era su obsesión y lo consiguió, sigo en contacto con él y me siento muy orgulloso, es un campeón, un luchador y me merece el máximo de los respetos, un ejemplo a tener cuando todo se derrumba. Más tarde me enteré que venía del infierno, de la cárcel y lo que tenía claro es que nunca más volvería ahí.

En ese comedor social y en el albergue municipal en que estuve, me vinieron a la mente tantas y tantas preguntas que me faltaría espacio desarrollar, quizá otro día, pero mi vena solidaria y comunicadora que se lo cuestiona todo y a todos, no entendía como en nuestro primer mundo, para algunas cosas, nos asistían sin más y agradecidos, pero sin un plan de acción para sacarnos del sinhogarismo, del sintrabajismo o de la nevera vacía, a tantas personas que verdaderamente deseaban, deseábamos salir adelante y conseguir una nueva vida. Llamé a las administraciones, pregunté y fuí una molestia, ya que sacaba a la luz un sistema de atención asistencialista, obsoleto, lento y sin el apoyo, ni acompañamiento que se precisa y me da igual de quién sean las competencias políticas, són personas, són almas, que precisan atención, oportunidades y acompañamiento, aprendamos del los países nórdicos.

Andrew Funk vivió algo similar y tuvo la capacidad, fuerza, talento y pasión para desarrollarlo e involucrar a partners y mecenas para conseguir dar la oportunidad a esos sin techo para que a través de tus talentos y de sus habilidades emprender, conseguir mantenerse, acompañados por la ONG y un equipazo de profesionales y dejar de dormir en los cajeros automáticos. Te recomiendo seguirlo en redes sociales y si puedes asistir a sus conferencias, un chute de motivación para seguir adelante, para trabajar y planificar tus sueños, desarrollarlos y conseguirlos.

Este pasado 19 de agosto, Emprendedores Sin Techo realizó otra de sus acciones transmutadoras, ellos la llaman #TodosDurmiendoenlaCalle. Ciertamente es al revés, los sin techo duermen en un albergue y los con techo dormimos en la calle, en este caso en la Playa de San Sebastián en la Barceloneta, en la capital Condal, Barcelona, se han realizado por toda Europa, pero mejor que lo descubráis vosotros mismos, con las palabras de los chicos, que ya desarrollan las redes sociales y los copys, como cualquier profesional en el resumen de la 36 Edición de #todosdurmiendoenlacalle.

Os pongo en antecedentes abriéndome como nunca antes lo había hecho, para que entendáís el motivo de este post y solicitándoos dos cosas, a las empresas, comercios y particulares que en la medida de lo posible podáis colaborar que lo hagáis.

A políticos y administraciones municipales, estatales y europeas que pongáis el foco en el resultado, en conseguir las palancas para dar una vida nueva a los sin techo, que desean una vida mejor.

 

 

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.