Paco Vázquez árbitro hoquei herba

‘El árbitro debe asumir que se va a equivocar’

Entrevista a Paco Vázquez, árbitro de élite

Paco Vázquez (Barcelona, 1976) es árbitro de la División de Honor de hockey desde 1996, internacional desde 2002 y colegiado élite mundial desde el 2012. En su larga trayectoria ha vivido la entrada de la tecnología en el arbitraje, unos Juegos Olímpicos y ha sido galardonado con varias medallas al mérito arbitral.

El error del árbitro es muy visible, provoca ira. ¿Cómo supera un colegiado saber que se ha equivocado?

Como cualquier otra persona. La única diferencia es que el árbitro está sometido a mucha más presión en ese momento. A los árbitros jóvenes siempre les digo lo mismo: te vas a equivocar. El acierto es el patrimonio del árbitro, queremos no equivocarnos nunca, pero es imposible.

A pesar de la ayuda de una máquina, como el videoarbitraje, quien toma la decisión es un ser humano…

Sí, pero a cualquier persona le parecería bien acertar un 90% de las decisiones que tome en su trabajo. Pongamos en contexto: si un jugador acierta el 90% de sus acciones durante un partido, está firmando una actuación excelente. En cambio, un árbitro con ese porcentaje está haciendo un partido desastroso.

¿Cómo ha de ser un buen árbitro?

Para mí, el arbitraje tiene tres patas: física, técnica y mental. Esta última no se trabaja ni a nivel federativo ni a nivel sociedad. Cada uno se apaña para formarse.

Poco a poco la figura del psicólogo se abre paso en el deporte

Sí, lo mental en el árbitro es esencial. Una de las muchas cosas buenas de los Juegos Olímpicos es poder relacionarte con árbitros de diferentes países y todos decíamos lo mismo: somos gestores de emociones, la nuestra y la de 22 más. Una máquina, por ejemplo, sería incapaz de gestionar una situación en la que el partido se calienta. Hay que saber gestionar las emociones que afloran sobre un terreno de juego.

En cuanto al psicólogo, todavía no existe esa figura en las federaciones, ni si quiera en el fútbol. Es muy retrogrado, pero se sigue hablando de ir al psicólogo como si estuvieras loco. Y es una figura completamente necesaria porque todo lo que nos pasa es por la cabeza, lo que viene después de un error es todo mental.

Tengo en la memoria un Irlanda – Francia. No fue nada bien. Las condiciones no favorecían: partido caliente, llovía muchísimo… no estuve bien. Ese partido me costó no ir a los Juegos Olímpicos de Londres.

¿A favor o en contra de la tecnología para ayudar al árbitro?

Toda ayuda es bienvenida. En hockey usamos tecnología desde 2006.

¿No habéis tenido polémicas?

Sí, claro, pero somos menos mediáticos y hay menos dinero e intereses de por medio.

¿Por qué crees que hay tanto futbolero en contra del VAR?

Conozco menos el mundo del fútbol, pero quien lo aplica lo hace de forma rigurosa. La pregunta es ¿qué buscamos con el VAR? ¿Buscamos que se tome la mejor decisión posible o buscamos ganar nosotros?

Durante el Mundial nadie cuestionó el VAR

En los clubes hay menos disciplina que en las selecciones. Y, por supuesto, en los mundiales se pueden tomar mejores decisiones que en las competiciones domésticas, pero teniendo en cuenta que es porque están los mejores árbitros del mundo. No creo que haya una gran diferencia significativa en la toma de decisiones.

La tecnología nunca creará unanimidad porque el deporte es pasión. La razón no actúa cuando ves a tu equipo.

¿Es necesario haber sido jugador para ser un buen árbitro?

No es absolutamente necesario. Yo lo fui durante un tiempo, muy malo, por cierto. Es algo que se puede suplir viendo muchos partidos y tratando de entender el juego, que es algo que quien lo ha practicado lo sabe de forma intrínseca.

¿Qué ambicionabas cuando empezaste?

Arbitrar un Mundial, pero, sobre todo, unos Juegos Olímpicos. Todo un sueño. Haberlo podido hacer me llena de orgullo. Estoy muy agradecido al hockey por haber podido estar en estas competiciones y viajando por todo el mundo.

¿Alguna otra recompensa?

Más allá del trabajo bien hecho, no. La que te pueden dar los comités, las federaciones… la medalla al mérito arbitral de la federación catalana, por ejemplo. Tampoco creo que lo necesitemos: el mayor premio y satisfacción para un árbitro es que al acabar el partido, ambos equipos estén contentos con su labor.

¿Recuerdas algún partido en especial?

No me olvido del Irlanda – Francia. Aquel partido me dejó sin los que hubieran sido mis primeros Juegos Olímpicos. Pensé en dejar el arbitraje.

¿El mejor partido que se puede arbitrar?

Australia – Países Bajos. Puro hockey, velocidad máxima… y he tenido la suerte de arbitrarlo en ambos países y en los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro, en los cuartos de final.

¿Tras más de 20 años de trayectoria, qué partido te queda por arbitrar?

India – Pakistán. En hockey ese es El Partido. Aunque, por soñar, el partido que me gustaría arbitrar es la final de los Juegos Olímpicos.

Juegos Olímpicos de Tokyo en 2020.

Ese es mi objetivo.

Author: Alejandro Criado

Redactor d’esports (i del que calgui) a Terrassa i a Sabadell. Em podeu trobar a Twitter @criadovalverde

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